Ellos
Una tarde austera,
el aire revolotea
por sus ventanas
y se asoman a su vida
una serie de incertidumbres…
Ella
Nunca atendió sus anhelos
ni supo llegar a sus íntimos deseos,
sigue glotona de sentido,
donde agonizan de agradables los sentidos.
El
Sigue tan necio,
es engreída
inactividad su vida
y se permite ver con altivez
el carisma de sus pobres lamentos.
El pregunta
-¿Por que te empeñas en el febril futuro? la vida debería ser más complicada de lo que parece y sin embargo es mas holgado lo que acontece, ¿de que sirve aplazar la vida?, eso a mi me sirve para desgastarla. Como los vicios que viven de momentos, prefiero vivir con ellos por que nunca se ahondan hipocresías, les gusta dar de si, sentido a los momentos. Son comparables a mí, me gusta dar lo único que tengo cierto, una serie de momentos, me vuelve loco el hecho de sentirme paranoicamente cotidiano.
Ella responde
-No me empeño, solo hago un esfuerzo, me preparo de lo que pueda acontecer, yo se que para ti la vida te es mas complicada de lo que aparentas, nunca podrías hacer un compromiso ni contigo mismo, yo lo tengo todo controlado hasta donde tengo permitido. A ti los vicios te manejan y solo te sirven para esconder tú desgraciada desnudez que es lo que te da de comer,¿por que te aferras a vivir sin sustento?
El
-Me aferro por que no quiero ser un complemento, quiero ser mi propio sustento. Todos tus compromisos son formulas con la vida, tu misma te juzgas por desearla, la expresas tan ridículamente formal, que nunca te sorprenda que algún día tengas improvisar, por que entonces si, no sabrías actuar ni que decir.
Ella
-Actuar, para ti la vida es un teatro, eres un muy buen actor de la vida, puedes
representar cualquier papel que no tenga que ver con tu realidad, pero basta con que baje el telón para que no tengas nada que dar, traes ropa para disfrazarte de cualquier ocasión, de payaso, de caballero, de vagabundo, pero tú completamente no dejas de ser un disfraz, reconozco tu improvisación para ser todo y nada a la vez.
El
-Me lo estas reconociendo y sin embargo tu boca se llena de tormentas y maldiciones discretas, dispuestas a derrumbar cualquier indicio de vida, todas las frases que conjugan tus labios saben al agrio sabor de tus pasiones muertas, perdidas en frías ciudades donde antes pudo reinar el sol y las estrellas y donde ahora por las noches, ahí solo edificios y pavimento creados con el concreto de tu infidelidad a la vida, lastima que tu rigidez esta anclada a mi vida.
Ella
-Es una desgracia en verdad pero así es y será. Nunca podré ser como tú, pero no creas bajo ninguna propuesta que te estoy ofendiendo, es una lastima que con tan pobres palabras, sea tan lamentable la firmeza de la tierra en donde habitas ya que se derrumba a cada suspiro de realidades, es una lastima.
Ellos
Siguen hablando sin nada que decir, más que odio, rabia y el desconsuelo de ambos hace presencia en su rostro agitado, nublado, desgraciado y termina como cuando empezó, desesperanzado y peleado consigo mismo
Una tarde austera,
el aire revolotea
por sus ventanas
y se asoman a su vida
una serie de incertidumbres…
Ella
Nunca atendió sus anhelos
ni supo llegar a sus íntimos deseos,
sigue glotona de sentido,
donde agonizan de agradables los sentidos.
El
Sigue tan necio,
es engreída
inactividad su vida
y se permite ver con altivez
el carisma de sus pobres lamentos.
El pregunta
-¿Por que te empeñas en el febril futuro? la vida debería ser más complicada de lo que parece y sin embargo es mas holgado lo que acontece, ¿de que sirve aplazar la vida?, eso a mi me sirve para desgastarla. Como los vicios que viven de momentos, prefiero vivir con ellos por que nunca se ahondan hipocresías, les gusta dar de si, sentido a los momentos. Son comparables a mí, me gusta dar lo único que tengo cierto, una serie de momentos, me vuelve loco el hecho de sentirme paranoicamente cotidiano.
Ella responde
-No me empeño, solo hago un esfuerzo, me preparo de lo que pueda acontecer, yo se que para ti la vida te es mas complicada de lo que aparentas, nunca podrías hacer un compromiso ni contigo mismo, yo lo tengo todo controlado hasta donde tengo permitido. A ti los vicios te manejan y solo te sirven para esconder tú desgraciada desnudez que es lo que te da de comer,¿por que te aferras a vivir sin sustento?
El
-Me aferro por que no quiero ser un complemento, quiero ser mi propio sustento. Todos tus compromisos son formulas con la vida, tu misma te juzgas por desearla, la expresas tan ridículamente formal, que nunca te sorprenda que algún día tengas improvisar, por que entonces si, no sabrías actuar ni que decir.
Ella
-Actuar, para ti la vida es un teatro, eres un muy buen actor de la vida, puedes
representar cualquier papel que no tenga que ver con tu realidad, pero basta con que baje el telón para que no tengas nada que dar, traes ropa para disfrazarte de cualquier ocasión, de payaso, de caballero, de vagabundo, pero tú completamente no dejas de ser un disfraz, reconozco tu improvisación para ser todo y nada a la vez.
El
-Me lo estas reconociendo y sin embargo tu boca se llena de tormentas y maldiciones discretas, dispuestas a derrumbar cualquier indicio de vida, todas las frases que conjugan tus labios saben al agrio sabor de tus pasiones muertas, perdidas en frías ciudades donde antes pudo reinar el sol y las estrellas y donde ahora por las noches, ahí solo edificios y pavimento creados con el concreto de tu infidelidad a la vida, lastima que tu rigidez esta anclada a mi vida.
Ella
-Es una desgracia en verdad pero así es y será. Nunca podré ser como tú, pero no creas bajo ninguna propuesta que te estoy ofendiendo, es una lastima que con tan pobres palabras, sea tan lamentable la firmeza de la tierra en donde habitas ya que se derrumba a cada suspiro de realidades, es una lastima.
Ellos
Siguen hablando sin nada que decir, más que odio, rabia y el desconsuelo de ambos hace presencia en su rostro agitado, nublado, desgraciado y termina como cuando empezó, desesperanzado y peleado consigo mismo
No hay comentarios:
Publicar un comentario