viernes, 10 de abril de 2009

De leyes y creencias

Eres mi discordia,
ya no puedo verte como el cielo
sin sentirme como el mar,
azul a la luz
y oscuro en la profundidad.

Aboliste todas mis leyes,
hiciste de tus ojos un decreto
con solo mirarme
dictaste todas mis sentencias.

Ya es por democracia
hablar de ti,
esta en mi constitución
el derecho de alabarte,
el libre albedrío a rezarte.

Estoy permitido a ser laico,
así que puedo creer en todo tu ser,
en tu sonrisa de estrella,
en tus labios de luna.

Erigí en honor a tu belleza
la más grande
escultura en mi planeta
y le rezo todas las noches
al altar de tu cabello
(aquel que hacia brillar el firmamento.)

Festejo el día en que te conocí
y te hago ofrendas
añorando aquel momento,
pero más triste que feliz,

festejo el día en que te perdí,
por que si como dictadura llegaste
sin mi independencia te ausentaste
y no hubo justicia
en tus palabras al dejarme.

Ahora,
aunque hayas acabado tu mandato
déjame gobernarme con tus leyes,
hiciste de tu belleza
mis primeras reglas,
déjame con mi creencia
de tu alma perfecta,
no me quites la fe hacia ti.

Déjame, déjame,
sabes que seria un crimen,
no escribir,
no decir nada de ti,
déjame vivir
un poco más en ti.

Nallely

A pesar,
de bosques muertos,
en tierra seca,
con luna llena,
decorando
lóbregas tus ausencias.

Ya no gobierno
mi vagabunda existencia,
entonces puedo danzar
por lo menos cantar,
que afirmo,
que sigo enamorado,
encantado de cada letra
que compone tu nombre,
de cada conjunto vocal, consonante.

Es que con ellas
podría hacer de ellas,
miles de teoremas,
epopeyas o canciones,
podría hacer de esas letras,
miles de proezas,
aventuras y tristezas,
desde que te fuiste,
olvidaste empacarlas contigo.

Sigo amando
el invierno de su entonación,
el ocaso de su acentuación,
y la niebla
de su grave pronunciación
en mi corazón.

Como un malvado
corro a su encuentro,
me convierto
en hombre lobo,
para acechar su descripción,
en vampiro,
para chupar su sangre de abecedario,
en jinete,
para perder la cabeza por su prosa,
en bruja,
para robarles el alma
engañándolas
con mis dulces poemas
y mis golosinas rimas.

¡O si tan solo estuvieras aquí!

No seria tan malo,
no seria tan malo.

¿Que significo?

Te pregunto,
es que si realmente no me ocupara
como suele ocurrirte,
no caminaría por tantas sombras
o no andaría vagando en la penumbra,
en aquella que es muy oscura.

Te lo vuelvo a preguntar,
aunque solo son palabras
y más lágrimas con las que vuelvo a preguntar.

Pero de ocasión, tienes la respuesta
¡o existe alguna respuesta!
¿Que es para ti mi significado?
¿Que es mi palabra en si misma?

En ocaso soy un número,
o más letras y espantosas letras.

No estoy satisfecho, de verdad,
estuve guardando mis mejores días para ti.

Pero siempre soy palabras
no dejo de ser palabras,
¿tendría otra forma de hacerme entender?,
me encantaría que mis ojos

hablaran por mí, mis oídos, las estrellas,
o lo que te gusta escuchar
para no echarlo todo a perder.

Despiertame, tal vez pueda entender,
enséñame a entenderme
para poder entenderte.

Así, no soy difícil de explicar,
si no sabes que es lo que siento,
si es que te interesa saberlo,
responde lo que quiero.

Estacion Nocturna

Necesito una estación,
nocturna, lúgubre,
de media noche,
en llamas.

Andar por ahí
sintiéndome sombra,
arrastrándome por el suelo
y reflejando oscuridad.

Tener derecho
a engrosar mis desacuerdos
escupiendo mí rabia
en funeraria melancolía.

Cabalgar mi menosprecio
con falsedad,
engaños,
con desdén.

Aportar con trasgresión,
mi desaliento,
degradación,
y sufrimiento.

Imponerme a los obstáculos,
de la belleza artificial,
a la racionalidad mediocre,
a las injurias desprovistas de arduo esplendor,
a la vivencia lucida,
como objetivo justificado.

Ya no ser acorralado,
de vulgar elocuencia,
de servil prudencia,
ni de mi propia existencia...

No hay motivo

Que largas horas y palabras de dolor
debe de ser más, quizás…

Recuerdo haber estado
en aquel lugar desesperanzador
y haber corrido a aquel cuarto,
en cuanto eche el cerrojo
me invadió mi completa oscuridad
y caí al suelo.

No puedo explicar
lo seguro que estoy de tener un ataque,
volverme loco o furioso
y persisto en molestarme.

No tengo dominio
ni sobre mi lengua, ni sobre mis pensamientos
y quizá no imagines mi agonía,
por que me quedan pocas fuerzas
para librarme de mi y de mi voz.

Antes de reponerme lo suficiente
comienza amanecer,
diré lo que estuve pensando
y lo que pienso y pienso,
hasta que temo por mi razón.

Pensé mientras estaba ahí
con la cabeza entre las piernas
y mis ojos tristemente contemplando
el marco gris de la ventana,
que estaba enterrado en mi pasado
por lo cual, mi corazón sufría por una gran pena
que al darme cuenta no pude recordar más.

Yo discurría y trataba de descubrir
lo que podía ser y del modo mas extraño,
los últimos años de mi vida se me borraron,
nada me recordaba en absoluto que hubieran existido.

Por primera vez me encontraba solo,
luego de una triste somnolencia
y de una noche de llanto me levante,
alcé las manos para recorrer las cortinas
y me di contra la luz de mis deseos,
los tire sobre la alfombra
y entonces recordé mi última agonía,
se ahogo en un paroxismo de desesperación.

No puedo decir,
por que no me encontraba
tan ferozmente desesperado:
debe de haber sido enajenación pasajera,
por que apenas hay motivo.
¿Por que mi sangre se precipita tumultuosamente
a un infierno por unas cuantas palabras?

Estoy seguro que no hay motivo

Un requiem (de despedida)

Para ti,
eclesiástico,
sagrado,
plegado de valientes notas
para engañar mi depresión
ofrendándote mi gratitud.

Con dificultad de informarte
no quiero defraudarte,
solo quiero plasmarte
para la posteridad anunciarte:

Tu canto quedo,
en mi soledad se arraigo,
no esta desamparado,
trato cada vez amueblarlo,
adornarlo con sensatas emociones.

Agravando mí sosiego
aletargo su ocaso,
con crueles días
de noches infinitas,
entonándote a ti,
como melodía desamparada,
a ritmo de vals eterno,
en sinfonía incompleta,
o copla imperfecta.

Con placer efímero,
perecedero,
a fin de cuentas,
heredero
de tu partida,
en inquietos trozos de tormentas,
de nubes inmensas,
extendiéndose en el cielo
como aniversario luctuoso.

Atravesando
las altas plateas de tus recuerdos,
con pálidos
extinguidos ayeres,
en tu forma
de ídolo negro,
en un eclipse que no aclara
y solo se alarga.

Donde es más posible
sanar tu pútrida partida
en aguardiente
o con una herida de muerte,
que seguirte viendo
o seguirte queriendo.

Una noche de sueño

Mis parpados caen pesados
como cascadas al abismo,
mis ojeras como escamas
se clarifican congeladas y me felicito.

Me tomo el cabello revuelto
y aun quiero correr
y las jirafas tienen mis pies
y los elefantes mis caminos.

Me desabrigo la piel
y se derrama mi sangre,
¡me despabilo!
y los camellos y las caballos
corren por mis venas.

Y los leones me devoran con sus dientes
de sabanas blancas
y cesan mis dolores.

Y me pongo a cortar flores para nadie
y niego y vuelvo a negar que son para ella,
¡no seré yo! ¡no seré yo!
me digo, quien a de pedir perdón.

Deshojo las flores con los labios
que demandan por ella;
la quiero, no me quiero, la quiero, no me quiero
y…

Clamo mi sangre con triunfo
y las luciérnagas claman mi desvelo,
y los duendes y las hadas
despiertan con mi sueño.

Y despierto,
y ya no queda nada y ya no quedo nada
solo restos de mí.

Palabras al viento

(Gracias a tu gracia,

pude empezar y terminar
hablando de ti
y de por ahí,
te amo.

Donde quiera que estés,
a donde quiera que vayas,
a quien quiera que quieras,
o quien quiera que seas,
te amo.

Que te vaya bien donde te haya ido mal
y que te siga yendo genial en donde seas feliz,
como espero que desde el principio
te haya ido bien,
te amo.

Y vuelvo a repetirlo y lo grito
ya sin sombras y sin miedo a mis defectos
y escucho lo que digo y no te escucho
y me hubiera gustado escucharte mía,
te amo.

Me hubiera encantado también,
ser, lo que querían ver tus ojos,
oler, lo que quería respirar tu amor,
y saber lo que siente tu corazón,
te amo.

Cuando sabes querer a alguien,
¡Suertudo! y me prometo ser fuerte
cuando estés con alguien más,
te amo.

De tu sonrisa hasta tu mala hierva,
te permito que me digas que soy un estorbo
y no me molesta tu invierno
como festejo tus primaveras,
es que no puedo obligarte a sentir ni a decir,
te amo.

Con más arrogancia
ya todo sale sobrando,
ojala tu salgas ganando,
¿Por que? por que yo soy así,
te lo advertí, espero que me entiendas
con el corazón,
te amo
y si sabes cuanto)

Palabras,
llenas de resentimiento,
pasado,
presente,
sin futuro.

Atolondradas, austeras,
desgraciadas,
con convicción de confesarse,
de un día que oscureció,
de una noche
que nunca amaneció,
que en desastres ocurrió,
y la vida solo contemplo.


Con la intervención en espera
de luna llena
y que se quedo lejana
de tras de nubes negras.

Volando,
arrastradas por el viento,
a un lugar
sin tiempo, ni espacio,
donde desaparecen,
a donde todos vamos.

Que llevan en la punta de los labios
mi sangre muerta,
avanzando poco a poco
por la niebla,
liquidas como mis lágrimas,
apoyándose en mis sonidos,
sin dejarme escuchar más que vaciedad.

Que también giran en remolinos
que me llevan a encontrarte,
a perderte,
a volver a buscarte,
a saberte pérdida
y a volver a llorar
donde eclipsa mi sangre
y festejan mis demonios,
en ríos de gritos,
escondiendo sueños
nombrando tristezas,
colindando rencor,
y alimentando mi dolor.

Palabras a fin de cuentas
que se lleva el viento
y tal vez nunca traigan buenas noticias.

Dias

Días como hoy
no quiero verte,
días como mañana
pienso en ti,
días como ayer
no quiero saber de ti,
días como cuando te conocí
quiero casarme contigo,
días como el día en que te perdí
quiero morirme,
días como cualquier día
quiero olvidarte o soñarte,
días como todos los días
te extraño mucho.

Ellos

Ellos

Una tarde austera,
el aire revolotea
por sus ventanas
y se asoman a su vida
una serie de incertidumbres…

Ella

Nunca atendió sus anhelos
ni supo llegar a sus íntimos deseos,
sigue glotona de sentido,
donde agonizan de agradables los sentidos.

El

Sigue tan necio,
es engreída
inactividad su vida
y se permite ver con altivez
el carisma de sus pobres lamentos.
El pregunta

-¿Por que te empeñas en el febril futuro? la vida debería ser más complicada de lo que parece y sin embargo es mas holgado lo que acontece, ¿de que sirve aplazar la vida?, eso a mi me sirve para desgastarla. Como los vicios que viven de momentos, prefiero vivir con ellos por que nunca se ahondan hipocresías, les gusta dar de si, sentido a los momentos. Son comparables a mí, me gusta dar lo único que tengo cierto, una serie de momentos, me vuelve loco el hecho de sentirme paranoicamente cotidiano.

Ella responde

-No me empeño, solo hago un esfuerzo, me preparo de lo que pueda acontecer, yo se que para ti la vida te es mas complicada de lo que aparentas, nunca podrías hacer un compromiso ni contigo mismo, yo lo tengo todo controlado hasta donde tengo permitido. A ti los vicios te manejan y solo te sirven para esconder tú desgraciada desnudez que es lo que te da de comer,¿por que te aferras a vivir sin sustento?

El

-Me aferro por que no quiero ser un complemento, quiero ser mi propio sustento. Todos tus compromisos son formulas con la vida, tu misma te juzgas por desearla, la expresas tan ridículamente formal, que nunca te sorprenda que algún día tengas improvisar, por que entonces si, no sabrías actuar ni que decir.

Ella


-Actuar, para ti la vida es un teatro, eres un muy buen actor de la vida, puedes
representar cualquier papel que no tenga que ver con tu realidad, pero basta con que baje el telón para que no tengas nada que dar, traes ropa para disfrazarte de cualquier ocasión, de payaso, de caballero, de vagabundo, pero tú completamente no dejas de ser un disfraz, reconozco tu improvisación para ser todo y nada a la vez.

El

-Me lo estas reconociendo y sin embargo tu boca se llena de tormentas y maldiciones discretas, dispuestas a derrumbar cualquier indicio de vida, todas las frases que conjugan tus labios saben al agrio sabor de tus pasiones muertas, perdidas en frías ciudades donde antes pudo reinar el sol y las estrellas y donde ahora por las noches, ahí solo edificios y pavimento creados con el concreto de tu infidelidad a la vida, lastima que tu rigidez esta anclada a mi vida.


Ella


-Es una desgracia en verdad pero así es y será. Nunca podré ser como tú, pero no creas bajo ninguna propuesta que te estoy ofendiendo, es una lastima que con tan pobres palabras, sea tan lamentable la firmeza de la tierra en donde habitas ya que se derrumba a cada suspiro de realidades, es una lastima.

Ellos

Siguen hablando sin nada que decir, más que odio, rabia y el desconsuelo de ambos hace presencia en su rostro agitado, nublado, desgraciado y termina como cuando empezó, desesperanzado y peleado consigo mismo

Tu

Infinita,
universal, cosmopolita,
de California
o en movimiento,
mi multitud de pensamientos,
agradable, a veces distraída o ausente,
atajo de mí, con un poco de mi,
cometa de versos,
diurna, urgente sin prisa,
apreciable y hermosa.
Que crees

Que ayer soñé contigo,
soñé que te amaba
mas que a nadie,
pero que tú
me querías más que a nada
y que te amo,
pero tuve que despertar
para decirte que te amo.

Gracias

Me alegraste el día, los segundos, los minutos,
el mes, el año, el universo, las estrellas, los cometas,
las tristezas, mis poemas y toda la vida.

Hoy

Quería encontrarte para decirte que te quiero,
pero como no pude encontrarte,
quiero decirte que no te puedo encontrar,
entonces tengo que esperarte
para preguntarte donde estas,
o buscarte para volver a preguntarte
donde te puedo encontrar.

Y ahora…

Que decir de ti,
loción de mi locura,
lujuria de mi devoción,
lugar donde existo,
metáfora con acertijos,
deleite de mis ojos,
lagrimas de mi tristeza,
angustia de mi corazón.

Que no sea infiel ni alevoso,
que no luzca aficionado
que sea afortunado,
que no sea funesto
ni nunca tenga funerario,
que se pinte de dicha
y lo puedas transpirar
como brisa de mar.

Que caiga
como un relámpago en tus sentidos
y que flote
como una pluma en tus oídos,
que te ponga de buenas en las malas
y en las buenas
lo puedas guardar en el bolsillo.

Que empiece en la A
y termine hablando de ti,
mil veces con todo el abecedario
pueda llenarte de flores
y que siga hablando de ti,
como cuando te conocí,
como ahora que ya te perdí,
como ahora que no me pude despedir.

Te extraño

Por que nada es como quisiera
pero si como tú eres,
por que no se en donde estas
ni tampoco en donde estoy,
por que no se a donde me lleve el destino
pero perece al no encontrar tu camino.

Aun te espero,
con lágrimas que no dejan de doler
ni tampoco de llover,
con letras,
que no dejan de oscurecer
como nuevo amanecer,
con tristezas,
que no tratan de imperar
pero no deja de gobernar.

Y te necesito,
cuando desobediente
me despojo de mi integridad, buscándote, soñándote, imaginándote,
cuando mi fortaleza
es melindrosa oscuridad,
cuando me revuelco en terquedad
de seguirte adorando.

Te voy a echar de menos
sin falsedad e idolatría y tristes compañías,
te voy a conservar
hermosa, ausente en mi tristeza
con abundancia de tus alojados recuerdos
que acompañan mis noches de insomnio.

Te extraño,
no sabes cuanto
y ni siquiera me has amado.

Para hablar de ti

Gustaría de ostentar
en mi alusión por tu belleza,
pero mi erudición de ti
no es más que febril intimidad,
desde que te encuentras tan distante,
como observando
desde tu palacio de fuego,
tu altura me es inalcanzable.

Es mi escritura desvanecida,
sin suerte, ni fuerte,
sin facultades de olfato
y odiseas de tacto.

Porque tu aspecto
no tiene forma,
ni horarios, ni luces,
ni cantos.

Solo me tiene a mí
sin nuncio
tu osar decidido,
de olvido,
de hasta nunca, de adiós,
de hasta luego.

Como vaivén diáfano,
tu silencio,
es ahora tu apariencia,
tu carta de representación,
mi desazón.

Apenas reconocible
al día en que te conocí,
al día en que comencé a vivir.

Porque mi vida
no tiene fuego,
ni multitud de ti,
ni ganas de seguir,
en mis momentos más extraños
recorro una delgada línea de desolación,
buscando el viaje ya sin retorno,
con horror a cualquier parte,
ya sin tu hospedaje
siento el humor
asqueroso por todas partes y el paisaje
como una ceguera de hortalizas horripilantes,
adentrándose
en el interior de mí retina como una lanza,
desgarrando mi interior
ya sin tu exterior.

Al marcharte

No escuchaste la tristeza de mis ojos,
al marcharte,
no miraste para atrás
al alejarte,
fue tan grave el vació que dejaste,
no ataviaba de sangrarme,
como mito por la casa te ausentaste
y ni siquiera un rencor tuyo olvidaste.

Mis lágrimas corrieron
ligeras por mi rostro,
pero contundentes en mi alma,
desbordando mi vida a las tinieblas.

Por que va ser costoso
lo que pueda solucionar,
si no es con mi sangre
de que forma pudiera pagar.

La estancia en mí ya es pasajera, inhóspita,
padece de persuasiva esta demencia,
es ingeniosa, casi inquebrantable,
taciturna, irremediable.

Mis quimeras sonaran casi luctuosas,
pero estas figuraciones
son de viciosas magnitudes,
esta quietud como estacionamiento
son solo pútridos quevedos,
por que mi ruta ya no tiene itinerario,
solo tiene un camino plasmado
de ahora propiedades esplendentes.

De benignidad, sin remordimiento,
ni moderación del sufrimiento,
velo en pesadillas mi tortuosa decadencia.

jueves, 9 de abril de 2009

Volvere

Llego la hora de partir,
mi fervor no es competente a tu demanda,
desde que ilustraste
incomprensibles mis anhelos,
mi ilusión ya no es capas de organizar
más que odio propio.
Desconozco mis próximos caminos,
me suena inagotable
lo que tengo que andar,
y aun así tengo que caminar.

Pero antes quisiera predicar algo especial,
para que me pudieras esperar,
seria terrible retornar una noche de estrellas
y que enlutada de nupcias pudieras estar,
el ruiseñor al cielo dejaría de cantar
y postraría mi tumba en soledad.

También las alondras dejarían brillar
en el pasto verde como claridad,
y mi otoño no temería de llegar
puesto que pronto habría de terminar.

Sin embargo,
tengo que marchar,
no se a de donde
pero en un tiempo aquí estaré,
no se cuanto tardare
pero da por hecho que regresare.

Tengo tan claro mi limitado estado
que me hace sentir agobiado,
hazme desgraciado
y no alargues más este estado.
Adiós.

De que forma

Sin conocer lagrimas,
ni risas, ni siquiera un rato de mi,
aprendiste a hablar de mí.

Con tolerables propuestas
no dejaste nada al deterioro
y me dejaste al descubierto,
percibiste mi esencia
sin agobiantes desatinos,
con arteros golpes bellos
pulías cada uno de tus mandatos
perfectamente articulados.

No desistías, me desmenuzabas sin rodeos,
primero me echaste en cara
mi edad, después mi nombre,
sin disimulo, sabias mi signo zodiacal.

Me callabas sin rivalidad,
me hiciste sentir parte de un rito,
yo no hacia más que mostrar
tristes aspiraciones de apelar por tus sentencias.

Mi excentricidad se vino abajo,
hasta sentía desde lo más profundo de mí ser,
estar siendo mancillado
por un sarta de mentiras irreprochables.

Tu sencillez y tu confianza para hablar
eran tan innatas, que no sabia doblegarlas.

Hasta me hiciste prisionero a desearte,
aunque en ese sentido te mostraste impuntual,
nunca vacilare en volverte a buscar
y así es como encuentro por donde empezar,
contigo se podría pugnar por la espera
en esta vida o en cualquiera.

Si te vas a quedar

Quédate,
si te vas a marchar,
márchate para marchitar,
pero si no vas a cristalizar
con hechos mis deseos,
creo, son tan crueles titubeos.

Trata, y no traces apariencia,
no forjes bagatelas,
es fundamental tu anhelo,
no hagas oneroso soportar
tu monería o tu mesura.

Intenta y dime, algo que no sea tan numeroso,
concreto a sumisión,
exponlo sin objeción,
y para poder oficiar nuestra empresa,
hártala de promesas.

Pero si esta, es tu única oferta
no tengas acoso a mis plegarias,
estoy sujeto al intento
de naufragar en tus deseos.

Es incalculable lo que quiero relatar,
lo que puedo soportar,
estoy retumbante de fundamentos
para ser moldeable a tu antojo.

Hasta te permito verificar tus inmediatas pasiones,
no tengo reprimendas a ser posterior a nuevo día,
proclamo que me hago cargo,
de cuantas lagrimas
hagan presa de mis ojos
y tu vida de mi alma.

Estacion Nocturna 2da. parte

Luz artificial te demérito,
con agravantes desacuerdos
te condeno.

Ve acertar tu vida entre cadenas,
atada entre incongruencias,
con actuaciones indiscretas.

Necesito hacerte saber
que eres más real que mis plegarias,
pero más absurda que el horror que te provengo.

Es compensación a tu concurrencia
de aspecto luminoso, exterior atropellado
y alma austera.

Donde albergas de hábito
lo cotidiano, con moral inadecuado.

Que no dejas de alumbrar
en despectiva algidez,
tus ofensivas oraciones,
con insensatas discusiones.

Te someto a juicio
por los delitos que has causado;
Es una convocatoria
a tu ordinariez de terquedad disparatada
y a tu gravedad de indiferencia.

Es tan rebuscada nuestra incompatibilidad
por tus humildes soluciones
y mis alucinantes pero vehementes disposiciones.

Que necesito,
cuando acabe la vela,
llena de locura,
desbordada de amargura,
una estación nocturna.

Dulce

De tu nombre la miel,
de tu boca mi sed,
de tus ojos el lirio
y en mis manos tú rastro.

En mi jardín
voy a plantar mucho de ti,
para que mi cosecha
sea de jazmín,
y todo me simule a ti.

A tu piel
blanca como clavel,
a tus manos
suaves como acanto,
a tu alma
aroma de vida.

Amiga,
voy a regar mi porvenir
con todos tus recuerdos
para mejores tiempos.

Voy a labrar mi tierra
con tus encantos,
colores
y sabores.

Serás invernadero
de todos mis sueños,
para que todo el año
sea primavera
y nunca dejes de crecer en mí.

Tu sonrisa
será el triunfo
de todas mis derrotas
y tus tristezas
el medio para ofrecerte
todo el cielo.

Aunque tú ofreces más que esto,
no te ofendas
si crees muy pobre lo que tengo,
es solo que me mantengo
de tus breves sustentos,
llenos de gracia
y perceptible alabanza.

La semilla que tiraste con descuido,
crece, y cada que florece
es más fuerte,
es llama que alumbra
la raíz de mi fortuna.

Guitarra

Basta con solo afinarte
para que quieras hablarme,
hace tiempo aprendí tu idioma
y nuestra comunicación
suele ser muy placentera.

Podemos hablar
en fa, de la vida,
en re, de amor,
en mí, de ti y de mí...

Tus acordes naturales,
son básicos para nuestro entendimiento,
cada que me siento aventurero,
puedo explorarte por nuevos horizontes,
escalarte en círculos armónicos,
de este a oeste,
en vida o muerte.

Eres como un lago extenso
y tus trastes
son corrientes,
donde con apego
aprecio tus mejores ritmos.

Aun te sigo aprendiendo,
con la técnica de la púa,
ejercicios cromáticos,
o uno que otro sueño.

Así andamos,
entre aventura y aventura,
tú con armonía
y yo con mis tristezas,
tú con tu mástil
y yo con mis ganas de tripular.

Aunque a veces
no sabes lo que quiero,
por que tu clavijero pone todo tenso
o ahí rencores con mis dedos,
basta con un poco de silencio
para ponernos de acuerdo.

Quiero hacerte saber
cuanto te quiero,
no se si mi valor
sea de un virtuoso caballero,
pero te ofrezco lo que tengo,
en honor de lo que pueda fallar
o si te es insatisfecho
lo que te pudiera aportar,
nunca pase lo que pase
te dejare de amar.

De tu ciudad

He sido desterrado,
de tus puentes,
donde cruzaba mis grandes abismos,
de tus calles,
donde todas tus rutas eran bellas
y ellas me llevaban a ti.

No puedo olvidar,
la maravillosa geografía de tu cuerpo
donde estaban cimentados todos mis anhelos.

Ni tu alma de esfera llena de estrellas,
donde abundaba tu infinita existencia.

Más haya de ti,
los días parecen rencorosos
y cada noche es tan larga sin tu aliento,
hasta resulta inalterable
el aire maloliente que familiariza con mis fauces.

Del silencio he hecho,
enfadado sustento, agotado éxito,
en esta tierra emblemada de tristezas,
esta muerte quisiera terminase.

Sagrada generosidad desatinada
no haberme matado,
hacerme divagar de existencia,
obviándome insignificante extranjero.

Es ínfimo el desprecio
que pueda llegar a acumular
en mis lamentos, sin embargo,
esa virtud comienza a desfigurarme.

Extraño mi hogar
he sido exiliado de mi hogar,
de mi hogar que eras tú.

Olvido

Es olvido,
de luna, de noche,
de estrella
pero sobre todo de ti,
estar excluyéndome
a pesadillas, con silencios,
en malos pensamientos.

Es inminente la desolación,
mi caída, que te vayas de mi vida
y se torna insoportable
el sol, la luz,
el cielo azul,
que estés y no estés tú.

Quisiera abogar
a viejos tiempos,
con uno que otro verso
por todo tu universo.

Pero me es incertidumbre
volver a sentir, volver a reír,
volver a mí y a ti

Con ausencia de tus manos,
empiezo a discernir del tacto para seguir,
con abandono de tus ojos,
me es imposible aludir a donde ir,
pero antes que te vayas de aquí,
si no me quieres ver morir,
dime como, como respirar sin tu nariz,
si ya perdí el olfato de vivir.

Es solo otra forma de decir,
que por favor te quedes o te vayas,
ya de mí...

Te regalo un pensamiento

A ti,
que eres como invierno y como no quiero.

A ti,
que tu mención no me deja dormir,
ni encubrir mi devoción.

A ti,
que pase lo que pase siempre estaré contigo,
aunque tú no estés conmigo.

A ti,
que me mordí la lengua para no articular mal de ti..
(Aunque la verdad no tengo ni un agravio que decir de ti)

A ti,
que a pesar de que no te importo,
siempre vivirás en mí y yo no más en ti.

A ti,
que nunca estas cuando te necesito,
ni aun cuando te necesito.

A ti,
que pase lo que pase nunca volverás,
ni tampoco te iras de mi.

A ti,
que me dan ganas de odiarte,
pero aun no encuentro ningún buen argumento.

A ti,
que aunque hurgara por todas partes,
nunca dispondría de una tristeza como la que ofreces.

A ti,
que no te acongojo y sonríes por eso.

A ti,
que me haces como quieres
o como no quieres.

A ti,
que mientes
y se que es verdad todo lo que dices.

A ti,
que te merezco tan extraño,
como puente soterrado.

A ti,
que cuando veo tu retrato,
no puedo dejar de soñar.

A ti,
te doy las gracias por haberte conocido,
es que eres increíble, por eso no es tan malo,
aunque aun tengo tantas cosas que extraviar de ti,
es por hoy esta oferta para ti, para que nunca te olvides de mí...